El nuevo año ya tiene dos semanas y contando. Entre los propósitos de este 2023 he visto a muchos lectores decididos a romper los retos de lectura del año pasado. También he visto a otros que están comenzando a adentrarse en una rutina de lectura más comprometida. Del mismo modo, entre los temas posibles para los post de blog del 2023, muchos de ustedes me hicieron el favor de responder y uno de los más votados fue, justamente, consejos para leer. Así que, después de meditarlo varios días (y de escribir y perder mi primer post, el borrador completo se me borró todito), vengo a ofrecer 5 humildes tips que aprendí con los años de lecturas a veces de gusto y a veces de obligación. Cinco consejos, en fin, que me habrían servido mucho al iniciarme como lectora.
1.Busca un tiempo y espacio especiales para leer.
Si estás iniciando como lector/a esto es muy importante. De hecho, entre los «mayores retos» a la hora de leer, ustedes me respondieron en Instagram: ¿Cómo hacerme una agenda de lectura? Al igual que como cualquier plan, y si no eres de esos con habilidad para planificar, tienes que mirar tu rutina y ver en qué espacios te sería posible leer. Es decir, debes buscar el tiempo de lectura no esperar a que llegue. Con esto no me refiero a que ahora tengas otra actividad en tu agenda llamada «leer». Tampoco se trata de quitar otras actividades por incertar la lectura en tu agenda. Solo me refiero a ser proactivo.
Si eres de esos que pueden leer en el transporte público, por favor aprovéchalo. A veces el traslado a la escuela o al trabajo es una actividad constante en la que no hacemos nada durante 30 minutos o incluso una hora. Qué mejor momento para sacar un libro y comenzar a armarte de la disciplina lectora. En mi caso, no recibí el maravilloso don de leer en un transporte en movimiento sin marearme. Así que si tienes el don, ¡úsalo!
Si eres más «nocturno» y tienes la oportunidad de aprovechar la noche, entonces determina un tiempo de esa noche para leer. Busca un tiempo especial, quizás en vez de mirar redes sociales todos los días o mirar televisión cada noche, intercambia dos de esos días por leer. Hazlo proactivo, hazlo parte de tus actividades cotidianas y poco a poco será natural.
A veces el traslado a la escuela o al trabajo es una actividad constante en la que no hacemos nada durante 30 minutos o incluso una hora. Qué mejor momento para sacar un libro y comenzar a armarte de la disciplina lectora.
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-Elizabeth RH
2.Ponte retos por día o «sentada».
No me gustan los retos lectores en general. Es decir, estoy en contra de imponerse retos al año o al mes de leer cierta cantidad de libros. Muchas veces estos retos perjudican más de lo que benefician (eso hablaré más abajo). Sin embargo, estoy de acuerdo que motivarte a leer cierta cantidad de páginas por día ayuda mucho, especialmente si estás iniciando como lector. Recuerdo que en la universidad (y ahí sí estaba obligada a hacerlo), me decía a mí misma que no me despegaría del libro hasta que hubiera llegado a cierta página. Muchas veces dividía el libro en base al número total de páginas y leía esa división por cada día. En otras ocasiones, leía por capítulo, uno por «sentada». Ahora, esta forma de leer es más natural y sé que para muchos lectores es igual.
Pon tus propios «retos» diarios de lectura, empieza de a poco y ve avanzando. Y si de casualidad el libro te atrapa y vas más allá de lo acordado, ¡no te detengas!
3.Lee libros que de verdad te importan.
¿Por qué elegiste el último libro que terminaste completito? La sinopsis te atrajo y el libro cumplió. El tema era atrapante desde el inicio. Querías conocer más sobre los hechos o el contexto histórico de la época narrada…
Algunos lectores entran en zapping como al ver una película en la televisión. Tú sabes: Cuando comenzamos a verla pero al venir los cortes comerciales cambiamos de canal y comenzamos a ver otra película, entonces vienen nuevos cortes publicitarios y la historia se repite. También en la lectura nos pasa esto. La mayoría de los lectores en Instagram me comentaron de este problema. Comienzan un libro pero no sólo demoran meses en leerlo, sino que lo abandonan en el camino, la mayoría del tiempo porque otro libro se atravesó en su lectura.
¿Cómo evitar esto?
Es muy simple. Busca libros que realmente te importen. Si es un trabajo académico quizás no tengas opción, pero si es por gusto personal, hagámonos un favor y seleccionemos libros cuyos temas nos parezcan llamativos desde el inicio. Leer libros (comprarlos en especial) sólo porque son la tendencia o la moda es algo que jamás recomendaré. Escuchar reseñas de una novela es bueno, pero el gusto de esos lectores no siempre es completamente la verdad sobre esa novela. Hay que pensar qué queremos leer, sobre qué épocas o contextos históricos, sobre qué tipo de género literario (poesía, novela, cuento, drama) y también discursivo (romance, sci-fi, suspenso, etc.). Si aún así comienzas a leer pero te distraes demasiado o pierdes el interés, quizá sea culpa de 1)la falta de habilidad del escritor para capturar tu atención o 2)el exceso de distractores a tu alrededor al momento de leer.
En ambos casos, el lector tiene derecho a renunciar al libro para siempre o quizás guardarlo para darle otra oportunidad en el futuro… Por cierto, ¿cuántas oportunidades deberíamos darle a un libro para seguir leyéndolo? ¿Por número de páginas o por número de intentos de lectura? Denme su respuesta en los comentarios, por favor 🙏
4.Escribe notas, subraya, marca esas páginas: ¡Los libros sí se rayan!
Ya sé, esto puede provocar espanto. ¿Cómo atreverse a «dañar» las páginas de tu libro con notas al pie o subrayados? Parece imperdonable, yo lo pensé durante años. Sin embargo, tengo que decir que mi vinculo con las lecturas no es la misma desde que aprendí el bello arte de hacer anotaciones y rayones en los libros que leemos. Para mí la lectura es un mapa trazado por DOS: El escritor y el lector. El primero hace su trabajo al componer la obra y el segundo lo termina al interpretarla, y eso, la interpretación, sólo se puede hacer a través de la propia escritura.
Y no, no me refiero a que uno tiene que «reescribir» el libro que está leyendo (para eso existe el fanfiction, aunque ese es otro tema, muy bueno, para abordar después). Hablo de tener la libertad al leer una buena frase, dialogo o descripción y sentirte con el derecho de expresar tu asombro al subrayarlo. Y si vas todavía más allá, y te animas no solo a subrayar sino a dejar una notita en el margen donde «explicas» con tus propias palabras lo que acabas de leer… ¡Ese escritor se sentirá dichoso de que tú estés cumpliendo tu parte del mapa con tal enjundia y precisión!
«Mi vinculo con las lecturas no es la misma desde que aprendí el bello arte de hacer anotaciones y rayones en los libros que leemos. Para mí la lectura es un mapa trazado por DOS: El escritor y el lector».
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-Elizabeth RH – Autora de Vivir de Sueños
Una profesora de literatura en la universidad solía devolvernos los textos que escribíamos para su clase, siempre con rayas, anotaciones, pequeñas marquitas de corazones y asteriscos para enfatizar aquello que le había encantado de nuestros textos. Era súper especial porque evidenciaba que ella no sólo «leía» una tarea, sino que se involucraba con el texto y con el autor (nosotros, los estudiantes). Desde entonces, comencé a hacer lo mismo con cada libro que leo. Esto es el tipo más básico de un método de un análisis literario llamado Hermenéutica; lo hacemos cada vez que leemos nuestra Biblia y no sólo vamos de pasada sino que nos «metemos» al texto bíblico para entenderlo y salir de él empapados de su verdad.
Leer una novela, poema, cuento, quizás no lleva el mismo poder de un pasaje bíblico, pero podríamos hacer algo mucho más que una simple lectura. Te reto a intentarlo y a perderle el miedo a hacer «mapas» con el autor de ese libro que estás leyendo. Y si ya lo haces, compárteme una foto en Instagram y Facebook.

5.Por favor, lee con cuidado y sin prisas.
Este es el consejo más especial que haré en este mes de iniciación lectora. Entre las cosas que he lamentado de mis primeros años de lectora fue no cuidar lo que leía y también leer con presión. La universidad me obligó a leer casi 120 libros por año, la mayoría de ellos con el tiempo contado para presentar análisis literarios. No estoy exagerando cuando confieso que al graduarme, odiaba leer. De hecho, no lo hice por más de un año (ni siquiera la Biblia, tuve que usar la versión de audio por meses). Leer bajo presión me hizo detestar una actividad que amaba. Por eso, cada vez que veo lectores que se imponen leer más, sólo por completar una lista o no ser «menos lectores», me causa tristeza. En mi opinión, valen más la pena 5 libros al año que leíste de a poco, paso a paso en ese mapa con el autor, a leer más de 50 y no recordar bien ninguno. Lee lo que necesitas leer y lee sin presionarte, no tienes a nadie a quién impresionar pero sí tienes la oportunidad de disfrutar un libro como pocas cosas en la vida.
Y más importante que el tiempo, cuida mucho lo que vas a poner dentro de tu mente a través de cada lectura. Las personas desprecian el poder que hay en las palabras, especialmente en las palabras de la literatura. Y al decir personas, hablo de los lectores también. Muchos piensan que leer no tiene repercusión en su modo de pensar y actuar, cuando en realidad es lo contrario. La constancia de leer sobre un tipo de género narrativo o tema definirá cómo «ves» esos temas en tu vida. ¿Lees mucho romance… Cuánto afecta tu perspectiva de las relaciones? ¿Te decantas por excesivo terror en libros y películas… Cómo está tu empatía ante la violencia en el mundo? ¿Estás leyendo ficción con muchas escenas de sexualidad explícita… Qué clase de batallas lidias en tu propia mente? Echarle un ojo a nuestro librero nos ayudará mucho a saber qué cosas están en nuestra cabeza y por qué actuamos como actuamos. La ficción tiene poder para definir lo que piensas, dices y haces en la realidad, no lo dudes ni por un segundo.
¿Qué estás leyendo en este mes? ¿Cuáles son tus objetivos de lectura para el 2023 y cómo has planeado cumplirlos? ¿Hay algún bloqueo de lectura o de inspiración en tu vida? Cuéntame en los comentarios y déjame también tus propios retos y tips lectores para conocerlos.
Y sobre una nueva lectura para este año… ¿Puedo recomendarte Vivir de Sueños? El primer volumen está en oferta todo enero en Amazon y también por pedido directo. Si lo deseas, puedes leer el inicio aquí, desde tu celular, computadora o tableta.
¡Un abrazo y buenas lecturas!
-Elizabeth RH.
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Woww! Esto me ayudó muchísimo y me hizo sentir identificada en más de una parte. Leer sin afanes y disfrutar la lectura, además escudriñarla como dice mi mamá. Crear un ambiente que pueda ayudarme a enfocarme en lo que voy a leer y buscar una lectura que de verdad me guste y me edifique😊.
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¡Hola, Paulina!
Excelente. Me alegra mucho que pudieras sentirte identificada y además, motivada para tus lecturas. «Escudriñar». Qué buen consejo de tu mamá. Sin duda, cada libro y contenido debe ser escudriñado.
Gracias por leer y por dejarme tu comentario. ¡Te deseo felices y muy edificantes lecturas para tu 2023!
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