Cuando los miedos se entremezclan con nuestro corazón cansado y este contexto social tan oscuro que nos rodea... Las palabras de esperanza, la luz que un día nos iluminó, los versos bíblicos, las prédicas, se vuelven nada cuando entramos a ese Sabbat de Silencio en el que sólo la oscuridad nos llena, dentro y afuera.
