Conozco a muchos que son excelentes lectores y lectoras pero que jamás (o muy pocas veces) han leído una novela. Muchos de ellos consideran a la ficción casi una bobada innecesaria en sus vidas, porque, vamos, ¡es sólo ficción! Muchos prefieren libros de referencia, psicología, teología, libros de superación personal, economía o política... La no-ficción marca sus vidas porque “es real” y no una mera historia salida de la mente de alguien más. ¿Pero eso es la ficción “solamente”?
