El año de la esperanza

Para quienes me conocen saben que el 2024 ha sido un año lleno de altibajos. Desde hace 4 años, en cuestiones emocionales y familiares (y por ende también cuestiones de trabajo y afirmación de planes de vida), las cosas en casa han sido una pendiente cada vez más empinada, llena de niebla más espesa y repentinos agujeros y barrancos en el camino. Entonces, ¿qué pasa con el título de este post? ¿Y qué tiene que ver la esperanza con un abismo?

El Sábado más largo de la historia…

Cuando los miedos se entremezclan con nuestro corazón cansado y este contexto social tan oscuro que nos rodea... Las palabras de esperanza, la luz que un día nos iluminó, los versos bíblicos, las prédicas, se vuelven nada cuando entramos a ese Sabbat de Silencio en el que sólo la oscuridad nos llena, dentro y afuera.