Escultura de oro… O sólo de yeso: ¿Quién es «mamá» realmente?

Si vemos a una madre como esto: una mujer frágil por sus pecados y errores, podremos ir más allá de nuestra ingenuidad y de las heridas del pasado. Si vemos a nuestra madre como una mujer que lo ha pasado tan mal como nosotros, podremos entender mucho más de sus acciones. Quizás no haga tan fácil perdonar ciertos daños, pero al menos soltará un poco la soga con la cual la hemos atado a nosotros. Nos hará más firmes en lo que es sano y lo que "debemos" aceptar por un falso amor. Y nos hará más capaces de sobrellevar cuando "mamá" no sea la figura perfecta que pensamos.

Una fe tan grande: La odisea de Abrahán es nuestra odisea.

La fe no es el sentimiento de un corazón “lleno del espíritu”. La fe es el resultado de un intenso entrenamiento de vida. Dios no te pone a "prueba” para entrenar tu fe, de hecho, puedes notar que la fe de Abrahán fue fortalecida por los acontecimientos del día a día de su vida. El Señor usa cada día para enseñarnos a creer en lo que vemos para un día poder creer sin siquiera ver. Abrahán no podía ver al carnero para el sacrificio que reemplazaría a Isaac, pero ya había vivido suficientes evidencias de que el Señor lo proveería de una u otra forma.

5 mujeres que fueron olvidadas por los hombres pero no por su Creador

Este post corto está dedicado con amor a las mujeres que han creído que Dios es "un hombre" machista, a aquellas que piensan que Dios y Religión son la misma tinta, a esas que incluso han sido sobajadas en nombre de "dios", a todas las que desean escuchar que hay alguien más para recibirlas cuando hombres, mujeres, todos, ya las han desechado. En este 8M, quiero aclarar algo que debería quedar asentado no sólo un día del año, sino toda la vida.

Lo que aprendí de mis planes frustrados.

Cada día tiene su propio afán... Yo, que proyecto y planeo, había leído este verso del Hijo y no lo entendía de verdad. Pero el año pasado, las circunstancias inesperadas tomaron todas mis notas de "planes" y las hicieron pedazos en mi cara, me dejaron sentada en el desconcierto, en la falta de control, la falta de poder en la enfermedad y la muerte, la falta de fuerzas en el duelo. A pesar de todo, la voz proclamaba: Basta cada día su propio afán. ¿Pero qué significa en realidad?

El Sábado más largo de la historia…

Cuando los miedos se entremezclan con nuestro corazón cansado y este contexto social tan oscuro que nos rodea... Las palabras de esperanza, la luz que un día nos iluminó, los versos bíblicos, las prédicas, se vuelven nada cuando entramos a ese Sabbat de Silencio en el que sólo la oscuridad nos llena, dentro y afuera.