Lo que aprendí de mis planes frustrados.

Cada día tiene su propio afán... Yo, que proyecto y planeo, había leído este verso del Hijo y no lo entendía de verdad. Pero el año pasado, las circunstancias inesperadas tomaron todas mis notas de "planes" y las hicieron pedazos en mi cara, me dejaron sentada en el desconcierto, en la falta de control, la falta de poder en la enfermedad y la muerte, la falta de fuerzas en el duelo. A pesar de todo, la voz proclamaba: Basta cada día su propio afán. ¿Pero qué significa en realidad?