Resurrección: O cómo revivir a la esperanza en un mundo corrompido

En su última obra, de la que vengo a hablar aquí, Tolstoi no reparte metáforas, ni se ocupa de engalanar su literatura. No hay retoricas de más, no hay, pues, un intento por ser políticamente correcto para no dañar susceptibilidades. Tolstoi, como si supiera que ésta sería su última oportunidad de decir algo que el mundo prefiere ignorar, escribió una historia que, como buena matrioushka, va desde lo más superficial y visible, hasta lo más hondo y oscuro de la humanidad.