He tenido que lidiar con muchas humillaciones a mi orgullo clandestino (ese que esta ahí como moho pero nos negamos a aceptar a la luz pública) para entender que el pobre deseo de tener MILES de lectores no se puede comparar con la responsabilidad de no ser un "escritor" sino un HERALDO. Pero no me quiero adelantar, porque esto es parte de esas 5 bases de inspiración que hay detrás de un escritor cristiano.
